CHANQUIN@S A ESCENA (2018)



“(...) El lugar de la palabra en Chanco fue algo que nos removió desde un comienzo. Durante las primeras semanas de trabajo en el territorio, nos encontramos con discursos que se posicionaban en respuesta a la acción institucional de la comuna; este solía ser muy similar y pocas variaciones sufría de una boca a otra, era como escuchar una grabación, ya sabías lo que venía. Encontrar la diferencia en sus discursos fue algo difícil en un principio, pero poco a poco, con la confianza que depositaron l@s chanquin@s en nosotras y en los diferentes dispositivos de la residencia (programa de teatro radial, contar y compartir historias en plazoletas, el cartero del museo de los secretos, nave de historias, entre otros) fuimos logrando aproximarnos cada vez más a ese mundo que pocas veces se dejaba ver. A ese mundo que era creado por l@s chanquin@s y que, pese a las resistencias de los sectores religiosos e institucionales, se trata de un mundo que sigue dando vueltas de boca en boca, produciendo diferencias y creando realidades que sospechamos, jamás se agotarán.

Comprendimos que aquel mundo no aparecía ante la pregunta directa, las resistencias eran muy grandes. Pero a través de la exploración sobre nuevas formas de decir, surgió un lugar seguro para comunicar, en donde el lenguaje artístico que propiciaba la residencia y sus dispositivos, consistió en un estímulo para que l@s vecin@s compartieran. Ellos tomaron protagonismo y marcaron la pauta del devenir de la residencia, en donde reconocieron el valor de sus experiencias e historias locales, y la relevancia de compartirlo con otr@s.

¿Qué es lo que comunican sus historias? Las incertezas se producían continuamente, parte fundamental de las historias es que se desconocían las formas que iba a tomar cada una. Algunas partían hace más de 100 años en el campo chanquino, pasaban de boca en boca entre ríos y caminos, el protagonista de la historia a ratos era Raúl o tal vez Sandra, no se sabía si era el chascón o un caballo, pero nadie negaba que se escuchaba por las noches, ¿o era al mediodía? Tampoco se sabe qué es lo que esconden todas esas historias, qué están contando, si son fantasías o efectivamente representan realidades tan difíciles de contar, que sólo desde la ficción son capaces de elaborar. Probablemente las opciones son múltiples, y estas son sólo unas pocas que se nos vienen a la mente. Algo que estaba claro era que había un montón de historias que contar y que la palabra adquiría una connotación distinta. Era accesible, no había un lugar de experto y siempre hay algo que se puede compartir. De ello daban cuenta l@s niñ@s del sector rural, quienes sirvieron de ejemplo para el resto de los participantes sobra la infinidad de formas en que es posible narrar, dando el empujón para que otros se atrevieran.”
(https://bitacoraresidencias.cultura.gob.cl/chanquins-a-escena-algunas-incertezas/)


Proyecto de arte y procesos sociales desarrollado en el marco de las Residencias de Arte Colaborativo del Programa Red Cultura, Subsecretaría de la Cultura y las Artes (Chile).
Chanco, Región del Maule, Chile.
2018.












(C) 2020 Paulina Martínez Marín. Todos los derechos reservados.


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